El supercúmulo galáctico Laniakea

A los que han seguido “desde el Mediterráneo” el viaje galáctico a través del catálogo de Charles Messier, el nombre de R. Brent Tully les resultará familiar. Tully ha hecho contribuciones fundamentales para conocer las grandes estructuras del universo, los cúmulos y supercúmulos de galaxias, en el marco de los cuales la Vía Láctea no es representada más que como un puntito. La revista Nature ha publicado esta semana un artículo firmado por R. Brent Tully, Hélène Courtois, Yehuda Hoffman y Daniel Pomarède sobre una estructura de nueva descripción, el “supercúmulo Laniakea de galaxias”.

La existencia de un Grupo Local de galaxias, articulado alrededor de la Vía Láctea y de otras dos galaxias espirales, la Nebulosa de Andrómeda y la Nebulosa del Triángulo fue definida ya por Edwin Hubble en los años 1930, en el transcurso de los sus esfuerzos para estimar las distancias intergalácticas. Se diferenció pronto entre los “grupos de galaxias” más dispersos y los “cúmulos galácticos” formados por grandes agregados muy integrados de galaxias.

Supercúmulo galáctico Laniakea

No fue, sin embargo, hasta los años 1980 que se empezó a definir estructuras más allá de los cúmulos galácticos individuales. Las interacciones gravitatorias intra- e intergalácticas dejaban claro que, más allá de la materia “visible”, había una materia oscura que mantenía estas grandes estructuras. En el 1986, se definió, alrededor, del Cúmulo de Virgo, un “supercúmulo galáctico” en el que era incluido, como grupo más o menos periférico, nuestro Grupo Local. En el 1987, Tully definía un complejo integrado por varios supercúmulos: el Complejo de supercúmulos de Pisces-Cetus. Filamentos de supercúmulos y grandes paredes de filamentos, junto con los huecos correspondientes, representaban la gran escala del universo, más allá de la que se verificaba la isotropía.

Laniakea es uno de los nombres que recibe el firmamento en lengua hawaiana. Y ha sido la palabra usada para Tully y sus colaboradores para redefinir el Supercúmulo Local, que sería algo más que el Cúmulo de Virgo y sus satélites, y que integraría el Supercúmulo de Centaurus. La redefinición deriva de un concepto más dinámico que no el del supercúmulo clásico. Más que describir la posición tridimensional de las galaxias catalogadas, los modelos de Tully et al. cuentan también las velocidades peculiares (tangencial + radial) de cada galaxia respecto de la nuestra. La velocidad peculiar de cada galaxia depende de dos componentes: por un lado, el componente general debido a la expansión del universo; por otro, el componente especial propio de cada una. Este componente especial es el resultado de la interacción gravitatoria, a la que contribuye en un 80% de media la materia oscura.Del mapa de velocidades peculiares se puede extraer un mapa de la distribución de la materia que las afecta.

Laniakea, pues, se corresponde al volumen dentro del cual se deja notar más esta acción atractor de la materia, por encima de la expansión del universo. Laniakea, como hemos dicho, es sustancialmente mayor que el llamado “Supercúmulo de Virgo”. El centro de masas Laniakea se sitúa quizás a más de 100 millones de años-luz, mientras que el Cúmulo de Virgo nos queda a unos 50 millones de años-luz. En cierta medida, es otro golpe copernicano.

Laniakea hace del orden de 10 47 kg de masa, con un diámetro medio de 4,94 · 10 24 m. El Supercúmulo de Virgo, por el contrario, hace 1,0 · 10 24 m y la masa es del orden de 10 45 kg. Quizás la cosa se resolverá considerando que Laniakea es un Hipercúmul formado por los supercúmulos de Centaurus, de Virgo, etc. Entender la dinámica galáctica nos permitirá también conocer la evolución de estas estructuras, como se hacen y se deshacen.

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